"[...] es bien verdad que Dios elige a sus favoritos, locos, tarados, excesivos"
(José Saramago, Memorial dcl convento)*
Por fuera, gaviotas que chillan.
Viento.
Bocinas de barcos: un sentido provisorio.
Por dentro, oscuridad y lodo.
Gritos y formas difusas
en el vacío.
Lágrimas desaladas
y la cama al filo de la navaja.
Ensayo que este piso es el más alto del fin del mundo.
No me queda mucho tiempo.
Otra vez la sirena. Más allá la niebla.
7 comentarios:
Nina... unas palabras tremendas. Que no sean ciertas. Encogen el corazón.
Besos
Miguel siempre cuidándonos a tod@s, gracias. No temas nada, ésto es antiguo, yo curé con saltos cuánticos, y el sol, el cielo, el infinito, me/nos acogen.
GRACIAS DE TODOS MODOS POR TU CUIDADO AFECTO.
Todo es como se lo mire.
Este poema suda tristeza...
Linda casa de obsesiones.
Conmovido grito.
Abrazos
Poema reo de bruma espesa...sobrecogedor.
Un beso
Muy sugerente este espacio, esta poesía, estas sirenas ruidosas o acuáticas ninfas...
Besos
Musa Rella
La niebla es la que dormita en el filo de la navaja.
Donde andas?
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